Prevención de las úlceras por presión en las personas mayores

¿Qué son las úlceras por presión?

Las úlceras por presión (UPP) son lesiones que aparecen en la piel por la presión o el roce continuado del cuerpo contra materiales diversos. Es posible que aparezcan úlceras por presión en personas que pasan mucho tiempo encamadas o sentadas en la misma postura, pero también a causa del roce de elementos de diagnóstico o tratamiento, como sondas, mascarillas, férulas, yesos…

La presión continuada sobre una zona concreta de la piel provoca el aplastamiento de los tejidos y dificulta la circulación de la sangre por ellos (isquemia), provocando la muerte de las células de esos tejidos (necrosis).

Si no se toman las medidas adecuadas, las lesiones pueden llegar a afectar no sólo a la piel, sino también a los tejidos situados bajo ésta o incluso al músculo o a algunos órganos.

Las úlceras por presión pueden aparecer en personas cualquier grupo de edad, pero en las personas mayores hay más probabilidades de sufrirlas debido a que en este grupo se dan con mayor frecuencia problemas añadidos que colaboran en su aparición:

  • Estancia prolongada en cama o en sillones.
  • Falta de movilidad.
  • Exceso de humedad a causa de incontinencia urinaria o fecal.
  • Bajo nivel de percepción de las lesiones por demencias o problemas cognitivos.
  • Alteraciones de la circulación.
  • Piel en mal estado.
  • Mala higiene.
  • Desnutrición, deshidratación, delgadez, obesidad.

¿Dónde suelen aparecer las úlceras por presión en las personas mayores?

Las úlceras aparecen en puntos del cuerpo en los que la piel queda comprimida entre un hueso y un elemento exterior por un periodo largo de tiempo.

Posición tumbada boca arriba (decúbito dorsal):

  • Cabeza
  • Omóplatos
  • Codos
  • Sacro (parte inferior de la columna vertebral)
  • Talones

Posición tumbada boca abajo (decúbito prono):

  • Frente
  • Pechos (en mujeres)
  • Genitales (en hombres)
  • Rodillas
  • Dedos de los pies

Posición tumbado lateral (decúbito lateral):

  • Orejas
  • Hombros
  • Costillas
  • Caderas
  • Rodillas
  • Tobillos

Posición sentado:

  • Nuca
  • Omóplatos
  • Codos
  • Sacro
  • Nalgas
  • Gemelos
  • Talones

¿Cuáles son los riesgos de padecer úlceras por presión?

  • Dolor producido por la lesión, que puede ser superficial o convertirse en una llaga.
  • Infecciones.
  • Anemia.

Fases de desarrollo de úlceras por presión

Primera fase. Aparece un enrojecimiento en la zona que sufre presión continuada.

Segunda fase. Aparecen ampollas cerradas o abiertas, o úlceras abiertas poco profundas (“en carne viva”).

Tercera fase. Ha desaparecido la piel. El tejido graso aparece visible, aunque no el tejido muscular, huesos o tendones.

Cuarta fase. La ulceración llega hasta el músculo, hueso, articulaciones e, incluso algunas cavidades orgánicas, que aparecen visibles.

¿Cómo prevenir las úlceras por presión?

Cuidando la piel de la persona mayor:

  • Inspeccionar toda la piel del cuerpo al menos una vez al día.
  • Limpiar la piel con agua tibia y jabón neutro.
  • Paliar factores ambientales que secan la piel, evitando el frío y garantizando una humedad del ambiente superior al 40%.
  • Hidratar la piel.
  • Evitar la desnutrición y mantener a la persona bien hidratada,
  • Si hay incontinencia, usar pan?ales desechables y cambiarlos con frecuencia.
  • Fomentar la circulación de la sangre en la piel masajeándola suavemente tras el lavado.
  • Evitar los masajes sobre las prominencias óseas.
  • Evitar las arrugas en la ropa de cama.
  • Utilizar técnicas adecuadas de posición y transferencia, evitando fricciones y rozamientos sobre la piel.

Favoreciendo la movilidad de la persona mayor y una posición correcta:

  • Fomentar que se mueva ella misma si puede hacerlo.
  • Cambiarle de postura cada 2 horas si está en la cama y no puede hacerlo por ella misma.
  • Cambiarle de postura cada hora si está sentada, levantándola un poco e inclinándola hacia los lados.
  • Utilizar una butaca con respaldo alto, que dé apoyo a la cabeza y a toda la espalda.
  • Continuar haciendo los cambios posturales aunque la persona mayor utilice colchones o cojines antiescaras.

Utilizando dispositivos de apoyo que disminuyan la presión sobre la piel:

  • Colchones y cojines antiescaras (de espuma, de aire, de agua, de gel, de silicona).
  • Protectores específicos: mantas, taloneras, rodilleras, coderas antiescaras.

¿Cómo tratar las úlceras por presión?

Ante la aparición de enrojecimientos en la piel en las zonas de presión o lesiones:

  • Valoración de las lesiones por personal médico o de Enfermería y seguimiento del tratamiento que se establezca.
  • Mantenimiento de las medidas de prevención.
  • Mantenimiento de un buen estado nutricional.

Bibliografía

  • García-Fernández, FP; Soldevilla-Ágreda, JJ; Pancorbo-Hidalgo, PL; Verdú Soriano, J; López-Casanova, P; Rodríguez-Palma, M. Prevención de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº I. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2014.
  • Arango, C.; Fernández, O.; Torres, B. (2017). Úlceras por presión. En: Tratado de Geriatría para Residentes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
  • Manual de habilidades para cuidadores familiares de personas mayores dependientes.Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. 2013.
  • Rodríguez Torres, M.C.; Díaz Martínez, J.M. Herramientas para cuidadores de pacientes con heridas crónicas. Serie Documentos de Posicionamiento GNEAUPP nº 13. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2016.
  • Rodríguez-Palma M.; López-Casanova P.; García-Molina P.; Ibars-Moncasi P. Superficies especiales para el manejo de la presión en prevención y tratamiento de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº XIII. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2011.

Ana Sandoval Herrera – DUE Idealia Centro de Día para Mayores

Descuidos, olvidos y despistes

Cuando las personas nos hacemos mayores y comenzamos a presentar descuidos, olvidos, despistes… Es importante acudir al neurólogo para que valore nuestro estado cognitivo y así poder poner nombre a lo que nos está ocurriendo. Pero muchas veces, se asignan diagnósticos equivocados debido a lo desconocido e incluso a síntomas asociados o característicos a este tipo de enfermedad. Hablamos del Alzheimer. Y decimos diagnósticos equivocados porque no todas las demencias son Alzheimer, ya que esta enfermedad sigue unas pautas, unos síntomas característicos y no todos los enfermos con este diagnóstico se ajustan realmente a dicha enfermedad.

Por ello, y gracias al avance de la ciencia, se van conociendo y descubriendo nuevas enfermedades que confundimos con el Alzheimer, y vamos poniéndoles nombre y apellidos para poder diagnosticar a los pacientes y así poder trabajar con ellos, hacer el seguimiento y tratamiento adecuado a su enfermedad. Ya que, todas las enfermedades cognitivas no son iguales, manifestando cada una de ellas un cuadro sintomático diferente. Lo cual, nos ayuda a los diferentes profesionales y familiares a saber como tratar dependiendo de su déficit.

Aquí os dejamos el siguiente enlace en el que podemos leer un nuevo tipo de demencia confundido hasta ahora con el Alzheimer.

https://elpais.com/elpais/2019/04/29/ciencia/1556556220_386317.html?fbclid=IwAR0Oa1xVfaA4KnMmfpqF2bhD-54C0uwr1NGkoDNb7cgGCx6gDS7yNReaLO4

Paula Piqueras García – Terapeuta Ocupacional Idealia Centro de Día para Mayores

 

Tabaco y tercera edad

El consumo de tabaco es más perjudicial en las personas mayores ya que no solo limita su esperanza de vida, sino que además aumenta el riesgo de demencia y Alzheimer.

El pasado día 31 de mayo se celebró el “Día mundial sin tabaco”, una fecha destacada para tomar conciencia del efecto perjudicial de fumar. Sobre todo, en las personas mayores con un estado de salud más delicado que les puede hacer especialmente vulnerables ante el tabaco.

Efectos del tabaco en la salud

El tabaquismo tiene un efecto devastador en el sistema respiratorio y es la principal causa de aparición de enfermedades como la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica). Pero no sólo eso, el tabaquismo es responsable de la gran mayoría de cánceres de pulmón. El aparato respiratorio no es el único afectado ya que el tabaquismo es uno de los causantes de arterioesclerosis, deterioro del sistema cardiovascular, e incluso, según la OMS podría incrementar el riesgo de demencia y Alzheimer.

El mejor remedio: dejar de fumar.

 

Ayuda para dejar de fumar

Muchas personas dicen que el primer paso para dejar de fumar con éxito es tomar una decisión firme y elegir una fecha definitiva para hacerlo. Haga un plan para lidiar con las situaciones que provocan su necesidad de fumar y para enfrentar los antojos. Quizás tenga que probar muchos métodos para encontrar lo que le funcione mejor. Por ejemplo, usted podría:

  • Hablar con su médico.
  • Leer información de autoayuda.
  • Ir a consejería individual o grupal.
  • Descargar las aplicaciones móviles o registrarse para el servicio de mensajes de texto en Smokefree Español.
  • Pedirle ayuda a un amigo.
  • Pensar en lo que puede hacer con el dinero que gasta en cigarrillos y establecer un sistema de recompensas.
  • Salir a caminar o ensayar una nueva actividad física que disfrute.
  • Tomar medicamentos para ayudar con los síntomas de abstinencia de la nicotina.

A algunas personas les preocupa aumentar de peso si deja de fumar. Si eso le preocupa, diseñe un plan para hacer ejercicio y mantenerse físicamente activo cuando deje de fumar; podría distraerlo de sus antojos y es importante para un envejecimiento saludable.

Cómo romper la adicción

Cuando deje de fumar, es posible que necesite ayuda para enfrentar al deseo de la nicotina de su organismo. Los productos de reemplazo de la nicotina ayudan a algunos fumadores a dejar de fumar. Puede comprar chicles, parches o pastillas sin receta médica.

También hay medicamentos recetados que pueden ayudarle a dejar de fumar. Un aerosol o un inhalador nasal de nicotina puede reducir los síntomas de abstinencia y hacerle más fácil dejar de fumar.

Hay otros medicamentos que también pueden ayudar con los síntomas de abstinencia. Consulte con el médico acerca de cuáles medicamentos podrían ser los mejores para usted.

Los cigarros, las pipas, las pipas de agua, el tabaco de mascar y el tabaco en polvo o rapé no son seguros.

Algunas personas piensan que el tabaco sin humo (tabaco de mascar y en polvo), las pipas y los cigarros son alternativas seguras a los cigarrillos. No lo son.

El tabaco sin humo causa cáncer de boca y de páncreas. También causa lesiones precancerosas (conocidas como leucoplasia oral ), problemas de las encías y adicción a la nicotina.

Los fumadores de pipa y cigarro pueden desarrollar cáncer de boca, labio, laringe, esófago y vejiga. Aquellos que inhalan al fumar también corren un mayor riesgo de contraer cáncer de pulmón, así como enfermedades cardíacas, bronquitis crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y enfisema.

Usar una pipa de agua para fumar tabaco presenta muchos de los mismos riesgos para la salud que el fumar cigarrillos.

Conozca los hechos sobre los cigarrillos electrónicos

Los cigarrillos electrónicos, o e-cigarettes, suministran nicotina, sabor y otros productos químicos que inhala el usuario. A veces se les conoce como e-cigarrillos, plumas de vapor, narguiles electrónicos, pipas electrónicas, tanques, moduladores o vaporizadores, y pueden parecerse a los cigarrillos, plumas o incluso dispositivos USB regulares. Estos pueden contener sustancias nocivas como plomo y sustancias químicas cancerosas, además de nicotina, que es adictiva. Algunos aromas en los cigarrillos electrónicos se han relacionado con la enfermedad pulmonar.

Los científicos siguen estudiando los efectos a largo plazo que los cigarrillos electrónicos pueden tener en la salud. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos no ha aprobado los cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar. No hay suficientes pruebas de que ayudan a los fumadores a dejar de fumar.

Buenas noticias sobre dejar de fumar

La buena noticia es que después de dejar de fumar, incluso a los 60, 70 años o más:

  • Descenderán el ritmo cardíaco y la presión arterial a niveles más normales.
  • Comenzarán las terminaciones nerviosas a regenerarse mejorando así el sentido del olfato y del gusto.
  • Comenzarán los pulmones, el corazón y el sistema circulatorio a funcionar mejor.
  • Toserá menos y recuperará el aliento.
  • Disminuirá la probabilidad de sufrir un ataque cardiaco o un accidente cerebrovascular.
  • Mejorará la respiración.
  • Disminuirá la probabilidad de desarrollar cáncer.

Independientemente de la edad, todos estos beneficios de salud son razones importantes para diseñar un plan para dejar de fumar.

Bibliografía

  • es
  • nih.gov
  • insitum.net
  • com
  • blogs.com
  • com

Ana Sandoval Herrera – DUE Idealia

 

La epicondilitis

También conocida como codo de tenista, se trata de una tendinitis de la musculatura epicondílea. Este dolor se refleja en movimientos que impliquen la extensión de la muñeca.

El dolor se puede percibir fundamentalmente en la cara externa del codo (que es el lugar donde se inserta la musculatura epicondílea). Las causas que pueden provocar una lesión de este tipo son desde movimientos repetidos que impliquen la contracción de dicha musculatura, una contracción brusca puntual de la misma o un golpe o fuerza externa brusca sobre la zona donde se encuentra esta musculatura. Pese a ser un tipo de patología que se puede dar en cualquier edad, por su frecuencia dentro de las lesiones de tipo tendinitis, este mes, desde el Departamento de Fisioterapia de Idealia traemos un artículo que habla del abordaje de este tipo de lesión dentro de la Fisioterapia.

Ver artículo completo: https://www.efisioterapia.net/articulos/fisioterapia-epicondilitis

Fernando Molins Sánchez – Fisioterapeuta Idealia Centro de Día para Mayores

 

¿Qué es la claudicación familiar?

Cuando una persona sufre una enfermedad crónica o de larga duración, es necesario proporcionar cuidados a esa persona de una manera adecuada y, sobre todo, muy continuada en el tiempo. Estos cuidados pueden recaer principalmente en una persona o cuidador principal o en todo un núcleo familiar. Esta necesidad de responder a los cuidados durante un periodo tan largo de tiempo puede producir una gran tensión y estrés, tanto más en cuanto que la demanda en dedicación, en tiempo y en energías suelen ir en aumento. Es aquí cuando puede aparecer cansancio físico y psíquico, con sentimientos de impotencia, frustración o culpa, que termine en el agotamiento familiar, en el síndrome del cuidador del que hablamos en la última entrada y, en última estancia, en la claudicación familiar.

Esperanza Santos, médico de familia y máster en bioética, y José Carlos Bermejo, profesor de la universidad Ramón Lull de Barcelona, definen la claudicación familiar como “la incapacidad que experimenta la familia para seguir atendiendo a las necesidades y demandas del paciente”, y que suele tener como consecuencia una peor calidad de los cuidados, un enorme sufrimiento en la familia y un aumento en la demanda a los equipos asistenciales.

¿Cuándo es más probable que aparezca la claudicación familiar?

Entre los muchos factores que pueden influir en la aparición de la claudicación familiar, destacamos la estructura de las familias, ya que cuando un ser querido cae enfermo puede afectar a toda la dinámica familiar o a una parte de ella. Si existen conflictos internos o problemas de comunicación, estos también tienen un peso muy importante ya que añaden carga y estrés a todo el proceso de los cuidados. También son enormemente importante los recursos económicos y sociales de los que disponga la familia. Es más probable que aparezca la claudicación familiar si se dan alguna o varias de las siguientes circunstancias:

  • Mala relación previa entre los familiares
  • Dificultad para compatibilizar los cuidados del paciente con otras obligaciones como el trabajo, el cuidado de otros familiares como por ejemplo hijos o nietos, etc.
  • Negación de la enfermedad o su gravedad.
  • Desacuerdo entre los distintos miembros de una familia sobre cómo debe ser cuidado el paciente.
  • Escasos recursos sociales.
  • Aparición de síntomas nuevos o empeoramiento de otros ya existentes.

¿Qué podemos hacer desde los centros de día para prevenir la claudicación familiar?

En ocasiones este sentirse incapaz de continuar cuidando a nuestro ser querido desemboca en el ingreso del familiar enfermo en una residencia, con un consiguiente sentimiento de culpa por parte de las familias. Es necesario destacar, en primer lugar, que las residencias son un recurso excelente en el que la persona enferma estará bien atendida y que si se toma esta decisión no se debe nunca culpabilizar a los cuidadores por ello. Dicho esto, es cierto que muchas familias prefieren retrasar este ingreso en residencias durante el mayor tiempo posible.

Para evitar la claudicación familiar y sus consecuencias, desde los centros de día en general y desde nuestro centro en particular, los profesionales ofrecemos un cuidado integral, personalizado y multidisciplinar no sólo del usuario sino de todo el núcleo familiar, tratando de buscar un equilibrio entre los cuidados que necesita la persona que ingresa en nuestro centro y las necesidades que tiene la familia. Para ello, escuchamos a la familia y al paciente para conocer el contexto familiar, sus historias de vida y los vínculos que tienen, mostrándonos siempre abiertos a la comunicación y tratando de establecer una relación de confianza y una comunicación fluida. El ingreso en centros como el nuestro ofrece a la familia un tiempo de descanso y de respiro que es de gran importancia ya que, como hemos dicho en otras ocasiones, para poder cuidar de nuestro ser querido es fundamental que también cuidemos de nosotros mismos.

Lucía Jiménez Gonzalo – Psicóloga del Centro de Día para Mayores Idealia

 

Referencia del artículo:

Santos, E., Bermejo, J.C. (2015). Counselling y la familia del enfermo. En Counselling y cuidados paliativos, pp. 39-58. Bilbao: Desclée de Brouwer S.A.

Fisioterapia en la lumbalgia

Este mes, desde el Departamento de Fisioterapia de Idealia traemos un artículo que habla de los distintos tipos de tratamiento que existen en Fisioterapia para esta patología, así como las recomendaciones que se deben seguir una vez tratada la misma para evitar la aparición de recidivas.

https://www.efisioterapia.net/articulos/fisioterapia-lumbalgia

 

Los estiramientos musculares

Este mes desde el Departamento de Fisioterapia traemos un artículo para explicar los distintos tipos de estiramientos musculares y cómo se realizan.

 

Los músculos

Los músculos son estructuras contráctiles que forman parte de lo que se denominan tejidos blandos, al igual que los tendones (tejido mediante el cual los músculos se insertan en los huesos) o los ligamentos. Los músculos están formados principalmente por agua y proteínas.

Qué es una contractura

Todo músculo es susceptible de padecer una contractura, que no es otra cosa que un aumento del tono (hipertonía) en todas o parte de sus fibras por una contracción brusca, contracciones repetidas, golpes en el mismo que provocan una contracción refleja o posturas que mantenemos que provocan la contractura por el hecho de encontrarse el músculo en una posición anómala, lo que provoca su hipertonía.

Una contractura muscular provoca que el movimiento en la articulación o articulaciones en las que se inserta el músculo se vea reducido por ese aumento del tono, que impide un recorrido normal, además de generar dolor al realizarlo.

Principios básicos de los estiramientos

Para estirar un músculo se debe conocer cuál es su recorrido, dónde se inserta y el movimiento que provoca en la articulación. Otra forma de estirar es hacerlo por grupos musculares, elongando de forma global todos los músculos que realizan una acción determinada.

Muy importante es también conocer a partir de dónde se debe comenzar a estirar un músculo. Esto, al igual que cualquier técnica que se realice en Fisioterapia, sigue un principio fundamental: el estiramiento nunca se debe comenzar con dolor ni provocarlo al realizarlo. Se debe iniciar en el punto de máximo estiramiento que se tolere sin que aparezca dolor. Asimismo, se debe explicar muy bien la zona en la que la persona debe sentir estiramiento.

Tipos de estiramiento

Una vez conocidos y tenidos en cuenta todos estos factores, pasamos a explicar las diferentes formas que existen de estirar un músculo, cuáles son más apropiadas y las que resultan más fáciles para que, una vez tenidos en cuenta todos los aspectos enunciados anteriormente, la persona pueda realizar el estiramiento de modo autónomo.

  1. Estiramiento balístico: se realiza llevando el músculo al punto máximo de estiramiento sin dolor y a partir de ahí realizar movimientos cortos, con pequeños rebotes, en la dirección del recorrido acortado. Esta modalidad se puede realizar de forma autónoma, sin embargo no es recomendable debido a su brusquedad y a que puede provocar una contracción muscular de efecto rebote en el músculo que se quiere estirar, generando aún más acortamiento.
  2. Estiramiento activo: modalidad de estiramiento similar a la anterior en la que se lleva el músculo al punto máximo de estiramiento sin dolor. Una vez ahí se mantiene esta postura durante un período (de un minuto o poco más), hasta que la fibra muscular va ganando elongación, disminuyendo su tono y permitiendo mayor cantidad de movimiento sin dolor. Lo puede realizar una persona de forma autónoma. Se recomienda realizar hasta 3 veces el mismo estiramiento, dejando unos segundos de descanso entre repetición y repetición, en los que se devolverá a la articulación a una posición neutra, relajada.
  3. Estiramiento pasivo: similar en ejecución al anterior, se lleva el músculo al punto máximo de estiramiento sin dolor, manteniendo anclados los dos puntos de inserción del músculo mediante asistencia de otras partes del cuerpo o sujeción o apoyo en determinados lugares. Una vez ahí se mantiene la postura durante el mismo tiempo que el anterior (un minuto o algo más) hasta que las fibras van cediendo al movimiento sin provocar dolor. Se repite la ejecución 3 veces, dejando unos segundos de descanso entre repeticiones en posición neutra. Se puede realizar de forma autónoma y es efectivo y seguro.
  4. Estiramiento postisométrico o de contracción / relajación: es la modalidad más segura, efectiva y completa de estirar un músculo. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones requiere de asistencia y control por otra persona. La posición de partida es la misma que la del estiramiento pasivo (máximo estiramiento sin dolor y fijación de los puntos de inserción de músculo, generalmente mantenida por un terapeuta). Una vez ahí, se pide una contracción del músculo o grupo muscular que se desea estirar (contracción resistida por el terapeuta y sin provocar movimiento angular) de unos 3-4 segundos de duración. Una vez hecho esto se deja un período de descanso del doble del tiempo y a partir de ahí se gana el recorrido que se pueda, siempre sin provocar dolor. Esto es así porque a una contracción resistida de un músculo sobreviene una relajación del mismo en la misma medida que la contracción que se realizó, pudiendo así ganar recorrido de forma segura. Los ciclos que se comentan se repiten 3 ó 4 veces y se puede repetir el proceso completo más de una vez (preferentemente en este caso sin perder lo ganado modificando la posición de estiramiento) pero sin sobrecargar, para evitar la fatiga muscular.

Fernando Molins Sánchez – Fisioterapeuta de Idealia Centro de Día para Mayores

Música para todos

Según la RAE la música es melodía, ritmo y armonía, sucesión de sonidos modulados para recrear el oído, arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de unos y otros a la vez, de suerte que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre o triste. Según esta definición y, como bien entendemos, es necesario el sentido del oído para poder disfrutar de la música como sonido. En base a esto, entendemos que las personas con déficit auditivo no se benefician de la música, pero no es así. Evidentemente, debido al déficit que padecen, no oyen la música como cualquier otra persona sin esta alteración, pero gracias a los avances del día a día todos podemos beneficiarnos de algo tan maravilloso como es la MÚSICA. Algo tan sencillo como ponernos en la piel del otro para saber cómo se sienten, como perciben su entorno, saber lo que necesitan. Gracias a estas mochilas las personas con déficit auditivo perciben la música y pueden experimentar a través de la vibración su melodía.

https://elpais.com/ccaa/2018/12/18/madrid/1545150020_002947.html?fbclid=IwAR3WlwzD3TVXjMMENzDi-gqFSITmb9-Gij3FLjiroI6HJeTzGmxbZou5WZI

Paula Piqueras García – Terapeuta Ocupacional Centro de Día para Mayores Idealia

El tratamiento del dolor crónico

El dolor no es solamente una sensación física, sino que “es todo lo que siente una persona cuando dice que siente dolor” (McCaffery, 1968), entendiendo que engloba toda una experiencia sensorial, cognitiva y emocional muy desagradable. En muchas personas, la sensación de dolor con todo lo que conlleva puede alargarse durante meses o incluso años, convirtiéndose en lo que conocemos como dolor crónico.

En España, un 17% de la población sufre dolor crónico, una afección que tarda de media 2’2 años en diagnosticarse y que genera en las personas un enorme sufrimiento, causando aislamiento social, bajas laborales y trastornos del estado de ánimo. En la población mayor estas cifras aumentan de forma alarmante. Más del 50% de las personas mayores que viven en comunidad informan de un dolor molesto, incrementándose las cifras a mayor edad. En residencias, un 86% informa de dolor moderado y severo.

¿Qué consecuencias tiene el dolor para nuestros mayores? Las principales consecuencias de sufrir dolor de manera continuado son:

  • Aislamiento social
  • Reducción de las actividades agradables
  • Obesidad y sobrepeso
  • Problemas del sueño
  • Sintomatología depresiva
  • Niveles intensos de dolor tienen un impacto negativo en el funcionamiento cognitivo, lo que significa que en personas con enfermedades neurodegenerativas podría acelerar el deterioro cognitivo.

¿Cómo se trata el dolor crónico? El abordaje farmacológico es una pieza fundamental pero no exclusiva del tratamiento del dolor. De hecho, un gran porcentaje de las personas que sufre dolor de manera continuada en el tiempo considera que el tratamiento farmacológico por sí solo no es suficiente. Es por esto que la búsqueda de una mejoría en la calidad de vida es tan importante como el tratamiento analgésico en el paciente con dolor. Desde este punto de vista, la psicología se ha desarrollado en el estudio y tratamiento del dolor crónico desde un punto de vista emocional. La Terapia Cognitivo Conductual y las Terapias de Tercera Generación han desarrollado protocolos de evaluación e intervención que están ofreciendo muy buenos resultados en población adulta. Se utilizan diferentes técnicas como por ejemplo la activación conductual, técnicas de relajación muscular, mindfulness, reestructuración cognitiva, estrategias de afrontamiento o modificación de creencias y expectativas sobre el dolor, entre muchas otras. Cada persona es un mundo y cada dolor es diferente, ya que depende de cómo lo experimenta cada uno y cómo afecta a su vida, por lo que es muy importante realizar una buena evaluación, con el fin de adaptar el programa y las dinámicas. También se recomienda abordar el dolor de manera multidisciplinar, trabajando en equipo con médicos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y demás profesionales de la salud.

Lucía Jiménez Gonzalo – Psicóloga Centro de Día para Mayores Idealia

 

Fuentes:

Documento de consenso del dolor: https://www.semfyc.es/wp-content/uploads/2016/06/DOCUMENTO-CONSENSO-DOLOR-17-04-A.pdf

Miriam Alonso, Almudena López, Andrés Losada y José Luis González (2013). Acceptance and commitment therapy and selective optimization with compensation for older people with chronic pain: A pilot study. Psicología Conductual, 11 (1) pp. 59-79

La Esclerosis Múltiple

El día 18 de diciembre ha sido el Día Nacional de la Esclerosis Múltiple. Desde el Departamento de Fisioterapia de Idealia traemos un interesante artículo sobre esta patología que explica en qué consiste, medidas preventivas una vez que ya se presenta la patología, consejos y modo de abordaje desde Fisioterapia.

https://www.efisioterapia.net/articulos/la-fisioterapia-la-esclerosis-multiple

 

Fernando Molins Sánchez – Fisioterapeuta Idealia