Factores de riesgo cardiovacular y su relación con el deterioro cognitivo.

En las últimas décadas numerosas investigaciones sugieren que los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) tales como, la hipertensión arterial, la diabetes y el tabaco, entre otros, contribuyen a precipitar, agravar y empeorar el pronótico de las demencias. El control de los FRCV, se ha convertido en el foco de atención, tanto desde el punto de vista preventivo como terapéutico, en los casos de deterioro cognitivo ya que “lo que resulta bueno para el corazón, también es bueno para el cerebro”.

¿QUÉ ES UN FACTOR DE RIESGO CARDIOVASCULAR?

Un factor de riesgo cardiovascular (FRCV) es una característica biológica o un hábito o estilo de vida que aumenta la probabilidad de padecer o de morir a causa de una enfermedad cardiovascular (infartos cardiacos, ictus) en aquellos individuos que lo presentan.

Precisamente, al tratarse de una probabilidad, la ausencia de los factores de riesgo no excluye la posibilidad de desarrollar una ECV en el futuro, y la presencia de ellos tampoco implica necesariamente su aparición.

TIPOS DE FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR

Existen factores de riesgo no modificables que no podemos controlar

  • Edad: el riesgo aumenta a partir de los 55 años en varones y los 65 años en la mujer
  • Sexo: mayor riesgo en varones
  • Factores genéticos/historia familiar: enfermedades cardiovascular prematura en familiares de primer grado

Aunque no hay una evidencia definitiva de su papel etiológico (podrían tener un papel de marcador intermedio siendo un factor de riesgo más distal en la cadena patogénica), se han considerado:

  • Los factores protrombóticos (fibrinógeno),
  • Inflamatorios (proteína C reactiva)
  • Homocisteína y
  • Lipoproteina a elevada

Los de mayor interés son los factores de riesgo modificables, ya que en ellos cabe actuar de forma preventiva y son los que tienen una asociación más fuerte con la enfermedad cardiovascular, siendo muy frecuentes en la población.

  • Hipertensión arterial
  • Tabaquismo
  • Hipercolesterolemia
  • Diabetes mellitus
  • Sobrepeso/obesidad (particularmente la obesidad abdominal o visceral)
  • Inactividad física.

Actualmente se concede gran importancia a los factores psicosociales, como el bajo nivel socioeconómico, el aislamiento social, la depresión u hostilidad y el estrés laboral o familiar; además de asociarse a un mayor riesgo cardiovascular, estos factores empeoran el pronóstico de los pacientes con cardiopatía isquémica establecida y dificultan significativamente el control de los factores de riesgo clásicos.

También se describen ciertas enfermedades que aumentan el riesgo de padecer eventos cardiovasculares como son la gripe o enfermedades reumatológicas como el lupus eritematoso sistémico.

En próximas publicaciones iremos desarrollando cada uno de estos FRCV para que cambiando hábitos y mejorando nuestro estilo de vida podamos prevenir los eventos cardiovasculares tanto cerebrales como cardiacos.